Son muchas las ocasiones en las que, al pensar en mantenimiento, este solo se relaciona con imprevistos o averías a las que hay que poner solución inmediata. Sin embargo, una parte fundamental del mantenimiento es prevenir esos fallos o contratiempos. En el caso concreto del mantenimiento de instalaciones deportivas, hacerlo correctamente permitirá prolongar la vida útil de la instalación, así como su rendimiento.
¿Qué es el mantenimiento de instalaciones deportivas?
El mantenimiento de instalaciones deportivas consiste en planificar y ejecutar un conjunto de operaciones que garanticen la vida útil de los elementos que forman dicha construcción deportiva: pavimentos, equipos, estructuras, etc.
Dentro del mantenimiento de polideportivos, son muchos los aspectos a considerar. Entre otros:
- Las instalaciones deportivas: campos de fútbol, cancha de tenis, de baloncesto, de pádel, piscina…
- Pavimentos: césped natural y artificial, pavimentos de tierra, de madera, de cerámica…
- Las instalaciones comunes y generales: salas de recepción, baños, vestuarios…
- Instalaciones técnicas: saneamiento, fontanería, climatización, ventilación, protección contra incendios, instalaciones térmicas y energías renovables, instalaciones eléctricas…
Debido a la magnitud de las instalaciones deportivas y, especialmente, en lo que se refiere a la parte más técnica, se puede hablar de la necesidad de un mantenimiento industrial en las mismas.
El mantenimiento industrial tiene como fin el control y reparación, en caso necesario, de los equipos y sistemas de instalaciones industriales con el objetivo de garantizar su óptimo funcionamiento.
Lo apropiado para realizar todas las tareas elementales para ello es contratar el servicio de empresas de mantenimiento industrial como Cimelsa, que además cuenta con varias décadas de experiencia en el sector.
Importancia del mantenimiento de salas deportivas
Además de asegurar que todos los componentes de una instalación deportiva funcionen adecuadamente y alargar su vida útil (lo que permitirá a los usuarios hacer uso de ella), el mantenimiento de instalaciones deportivas posibilita:
- Cumplir con las normativas vigentes.
- Garantizar un rendimiento continuo de la maquinaria y las salas, evitando el cierre de las mismas.
- Dicho cierre, además, podría producir pérdidas económicas. El mantenimiento las paraliza.
- Impedir que surjan daños irreparables al prevenirlos.
- Dicha prevención también facilita reducir los costes de sustitución.
- Aportar seguridad a los usuarios.
- Contar con un seguimiento documentado del mantenimiento que ayudará en revisiones futuras.
Como se puede deducir, la relevancia del trabajo de mantenimiento está más que justificada y, por ello, es necesario dejar estas tareas en manos de profesionales.
Antes mencionábamos los aspectos más importantes a considerar dentro del mantenimiento de polideportivos. Sin embargo, esto se convierte en algo aún más relevante a raíz de la época tan complicada que estamos viviendo.
Debido al Covid, estos centros han visto seriamente perjudicada su actividad, teniendo incluso que cerrar durante mucho tiempo.
Para retomar su funcionamiento han tenido que adaptarse a las nuevas necesidades sanitarias y, en ese aspecto, el mantenimiento de las instalaciones deportivas es esencial.
Por ejemplo, uno de los servicios que ofrece Cimelsa es el de climatización.
Sin importar si es invierno o verano, la instalación de elementos de climatización así como su mantenimiento contribuyen a mejorar la calidad térmica y del aire en el interior de las salas deportivas.
Tampoco hay que olvidar la importancia de una correcta ventilación en los polideportivos, que además de renovar el aire, permite:
- Evitar malos olores y condensaciones.
- Disuadir la acumulación de patógenos causantes de enfermedades.
- Impedir la concentración de gases tóxicos en caso de fugas.
Por otro lado, cabe hablar de la importancia de una correcta instalación eléctrica, algo en lo que el trabajo de Cimelsa también puede ayudar en la instalación deportiva.
La correcta iluminación en grandes superficies permite garantizar niveles de seguridad óptimos, previniendo accidentes en el interior de las instalaciones, además de mejorar el rendimiento de los sistemas de calefacción y climatización.
Por tanto, la climatización, la producción de Agua Caliente Sanitaria y la instalación eléctrica son algunas de las partes más complejas dentro de una instalación deportiva y hay que ser consciente de su importancia.
La razón: una excelente gestión deportiva se verá desmerecida si no está acompañada de las condiciones térmicas, de aire, de ventilación o eléctricas apropiadas para desarrollar las actividades del centro.
Debido a esto, el mantenimiento de instalaciones deportivas es algo realmente esencial y que debe estar realizado por profesionales.
Tipos de mantenimiento de instalaciones deportivas
Dentro de los tipos de mantenimiento que existen, en lo referente al mantenimiento de polideportivos o salas deportivas, se pueden destacar tres principales.
Mantenimiento preventivo
Se trata del mantenimiento sistemático realizado en intervalos de tiempo establecidos o mediante un número definido de unidades de funcionamiento, sin investigación previa de la condición.
Hoy en día se trata del mantenimiento más relevante empleado en cualquier actividad por sus considerables beneficios:
- Disminuye fallos y tiempos muertos.
- Permite planificar por adelantado todas las tareas a realizar en base a la durabilidad de las instalaciones que haya que mantener.
- Permite administrar mejor las tareas y optimizar el tiempo de los trabajadores.
- Supone un ahorro económico al evitar sustituciones o reparaciones.
- Aumenta la vida de los equipos y, por consiguiente, de las instalaciones.
Mantenimiento predictivo
Este tipo de mantenimiento de instalaciones deportivas o de cualquier otro tipo de instalación, se basa en la información y el conocimiento sobre el estado de dichas instalaciones.
De esta manera, se hace predicción sobre la duración aproximada de los componentes de cada equipo e instalación para encontrar posibles defectos en sus etapas primarias.
Pata poder implementar este sistema de mantenimiento y que funcione correctamente, es necesario:
- Conocer los diferentes tipos de fallos que se pueden dar, así como sus consecuencias en los sistemas e instalaciones.
- Tener en cuenta las ventajas y limitaciones de las técnicas empleadas en el mantenimiento predictivo para escoger la más apropiada en cada caso.
- Contar con el trabajo de un equipo de técnicos muy cualificado en este tipo de técnicas.
Por todo ello, de nuevo, cabe destacar que lo recomendable es optar por profesionales especializados en el mantenimiento que puedan garantizar un servicio de máxima calidad.
Mantenimiento correctivo
Este mantenimiento simplemente se basa en la corrección de los errores o fallos descubiertos en los equipos y/o instalaciones.
Es el mantenimiento más básico, pues consiste en localizar la avería y pasar a repararla sin más, así que no requiere planificación.
Es cierto que con este mantenimiento no se sufren paradas por mantenimiento preventivo, pero las reparaciones son mucho más costosas y prolongadas en el tiempo. Esto se debe a que los fallos no pueden ser planificados.
Para este tipo de mantenimiento se requiere:
- Un departamento de mantenimiento bien dimensionado, con los operarios necesarios y disponibles para realizar la reparación en el menor tiempo posible.
- Un inventario de recambios alto para tener a mano los repuestos necesarios y no provocar paradas largas a la espera de piezas nuevas.
¿Quién realiza el mantenimiento de instalaciones deportivas?
Para la realización del mantenimiento de instalaciones deportivas se requiere contar con los servicios de un equipo profesional de mantenimiento.
El trabajo principal de este equipo es seguir el plan de mantenimiento en instalaciones deportivas para llevar a cabo las tareas programadas en el momento determinado.
Además, los profesionales también se encargan de las tareas diarias necesarias y encomendadas dentro de dicho plan, como puede ser:
- El orden.
- La limpieza.
- El control de la calidad del aire y del agua.
El personal de mantenimiento debe poseer los conocimientos necesarios para cumplir con las actividades asignadas, desde las más sencillas a las más complejas.
En muchos casos y para múltiples actividades, se forma al personal de las instalaciones para la realización de algunas de ellas.
En otras, se opta por la contratación de empresas externas, como Cimelsa, tanto para la realización del plan de mantenimiento en instalaciones deportivas, como para ejecutarlo.
El plan de mantenimiento en instalaciones deportivas
Al igual que para una instalación industrial es necesaria la elaboración de un plan de mantenimiento industrial que permita planificar todas las tareas, también es fundamental un plan de mantenimiento para centros deportivos.
El plan de mantenimiento de salas deportivas es el documento que recoge, tras haber realizado un estudio profesional, los programas de mantenimiento que se deben realizar a los activos e instalaciones. El fin es mejorar su efectividad y rendimiento.
En el plan se definen las frecuencias con las que se realizarán las tareas, las variables a controlar, los procedimientos que se emplearán para tal fin y el presupuesto destinado a ello.
Dentro del plan de mantenimiento en instalaciones deportivas se recogerán todos los tipos de mantenimiento necesarios (predictivos, preventivos y correctivos).
Como máxima, se habla de una “regla de oro” que debe cumplir el plan de mantenimiento industrial o de cualquier actividad. Esta dice que las actividades planificadas y realizadas acorde a él, solo están justificadas si:
- Los equipos mejoran en su desempeño.
- Se reducen los fallos.
- Se optimizan los costos de operación.
- Disminuyen los riesgos.
Se mejora el comportamiento a nivel ambiental.
Elaborar un plan de mantenimiento en instalaciones deportivas
De forma muy general se puede decir que existen tres maneras básicas de elaborar un plan de mantenimiento industrial o, en el caso que nos atañe en concreto, un plan de mantenimiento de instalaciones deportivas:
- Elaborar el plan en base a las recomendaciones del fabricante de los equipos.
- Emplear protocolos de mantenimiento según el tipo de equipo que se desee mantener.
- Crear el plan de mantenimiento en base al análisis de posibles fallos potenciales que puedan sufrir equipos e instalaciones.
Los pasos más esenciales a seguir para la elaboración del plan de mantenimiento en instalaciones deportivas son los que siguen:
1º Hay que confeccionar un listado de las instalaciones que componen el complejo deportivo: canchas, campos, pistas, piscinas, salas, vestuarios, etc.
2º Identificar todos los equipos que se encuentran en cada recinto.
3º Organización y estudio de los manuales de mantenimiento de dichos equipos.
4º Posteriormente, hay que extraer de dicho análisis las tareas de mantenimiento, especificando el tipo y su frecuencia.
5º Análisis de la normativa vigente sobre mantenimiento en las instalaciones deportivas o mantenimientos técnicos.
6º Tras dicho examen, hay que incluir también esas tareas regladas.
7º Por último, se hace una recopilación y confirmación del plan obtenido.
Las instalaciones deportivas requieren de un mantenimiento continuo, cuidadoso y efectuado con rigor. Esa es la única manera de resolver a tiempo los daños que se detecten: luces deficientes, fugas de agua, fallos en la climatización y/o calefacción, etc.
Aunque sea difícil de ver de primeras, económicamente, es muchísimo peor, a medio y largo plazo, esperar a que la única solución sea la sustitución. Por ello, recurrir a empresas multidisciplinares como es el caso de Cimelsa para la gestión del mantenimiento en instalaciones deportivas, es clave para ahorrar tiempo y dinero.









